La discapacidad y sus cifras en Chile

Escrito por María José López
Directora Ejecutiva
Publicado el 9 de septiembre, 2021.
Tiempo de lectura: 15 min.
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¿Sabías que 1 de cada 5 adultos en Chile tiene algún tipo de discapacidad? Sigue leyendo para conocer todos los detalles sobre la discapacidad y sus cifras en Chile.
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Cifras sobre las personas con discapacidad en Chile

Las personas con discapacidad son el colectivo minoritario más grande del país. Por eso, hay altas probabilidades de que tú o alguien cercano a ti experimente discapacidad al menos durante un período de la vida.

Sin embargo, muchas veces, las instituciones o servicios (ya sea públicos o privados) no están adaptados para todas las personas, por lo que su acceso y uso suele generar múltiples exclusiones que pueden pasar desapercibidas.

Las personas con discapacidad constituyen el mayor colectivo en situación de vulnerabilidad en nuestro país y en el mundo [1].

De acuerdo a las cifras del Segundo Estudio Nacional de Discapacidad, efectuado el año 2015:

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En Chile hay un total de 2.836.818 personas con discapacidad.

2.606.914 de las personas con discapacidad son adultos (a partir de los 18 años de edad), es decir, un 20% de la población nacional de adultos tiene discapacidad.

Del total de personas con discapacidad:

  • 1.523.949 de personas (11.7%) tiene discapacidad leve a moderada.
  • 1.082.965 de personas (8.3%) tiene discapacidad severa.
  • El 49,9% se concentra en los quintiles I y II de ingreso autónomo per capita del hogar, siendo, por tanto, los más vulnerables.
  • El 40,4% se encuentra en situación de dependencia.
  • El 41,2% cuenta con la asistencia de otras personas para la realización de actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.
  • Sólo el 42,8% participa en el mercado laboral [2] buscando empleo o trabajando.
  • Desde que comenzó a regir la Ley de Inclusión Laboral en abril de 2018, a febrero de 2021 se registraron sólo 26.475 personas con discapacidad contratadas, es decir, 1,01% del total en edad de trabajar.
  • El 57,2% está inactivo.
  • El 39,3% tiene empleo, de los cuales, el 73,9% tiene contrato a plazo indefinido, mientras que el 26,1% tiene a plazo fijo.

A pesar de estas cifras, disponemos de pocos datos sistematizados que permitan caracterizar a las personas con discapacidad para así elaborar y focalizar políticas públicas. Esta realidad es un componente del fenómeno de invisibilización que sufren las personas con discapacidad en Chile.

Entre ellos, el Segundo Estudio Nacional de Discapacidad no permite desagregar algunas cifras relevantes, como la cantidad de personas con discapacidad intelectual, así como tampoco posibilita conocer el porcentaje de personas empleadas según el tipo de discapacidad.

Sobre la desactualización de las cifras de la discapacidad en Chile en el 2021

Las últimas cifras oficiales sobre población con discapacidad corresponden al Segundo Estudio Nacional de la Discapacidad, el cual se publicó en el año 2015. La cifra mencionada previamente de 2,83 millones de personas con discapacidad tiene más de 6 años de antigüedad.

Desde entonces, el INE estima que la población total del país ha crecido en 1,7 millones, alcanzando los 19,67 millones de personas en junio de 2021.

Suponiendo que el porcentaje de personas con discapacidad registrado el 2015 (16,7%) no ha cambiado, podríamos conjeturar que hay aproximadamente 3,28 millones de personas con discapacidad en Chile en el 2021.

¿Qué es la discapacidad?

La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), celebrada en 2006 por la Organización de las Naciones Unidas, definió la discapacidad como

el resultado de la interacción entre los déficits de la persona y las barreras del contexto, ya sean físicas o de la actitud.

Es decir, la discapacidad se entiende como una realidad bio-psico-social en la que influyen tanto los déficits de las personas como los obstáculos de su contexto.

La CDPD no apunta a definir la discapacidad en cuanto tal, dado que lo considera un concepto en constante evolución. Por este motivo, define el concepto de “persona con discapacidad” (PcD), marcando una diferencia clara entre lo que se entiende por “deficiencia” y “discapacidad”, dos ideas que no son idénticas [3].

Las “deficiencias” (físicas, intelectuales, sensoriales o psicosociales) son una característica o diversidad funcional de la persona y no corresponden a las causantes de la discapacidad como un fenómeno en sí.

En la línea de la CDPD, la Ley Chilena 20.422 que establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de personas con discapacidad, define a una persona con discapacidad como

aquella que teniendo una o más deficiencias físicas, mentales, sea por causa psíquica o intelectual, o sensoriales, de carácter temporal o permanente, al interactuar con diversas barreras presentes en el entorno, ve impedida o restringida su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

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¿Qué tipos de discapacidad existen?

Para responder esta pregunta, es necesario tener en cuenta que no existe una única definición de discapacidad ni tampoco una única clasificación.

Discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal; las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación son problemas para participar en situaciones vitales [4].

Por consiguiente, la discapacidad es un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive. Puede entenderse como toda restricción o ausencia (producto de una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen considerado normal para el ser humano [5].

La discapacidad puede ser temporal o permanente, reversible o irreversible.

Según el artículo 1 de la CDPD, las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tienen deficiencias, y que, al interactuar con diversas barreras, se ven impedidas de participar plena y efectivamente en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

Estas deficiencias pueden ser de distinta índole y dan origen a los siguientes tipos de discapacidad:

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1. Discapacidad física

Se produce a partir de una deficiencia que provoca disfunción en el aparato locomotor, es decir, en la ejecución del movimiento.

Dentro del déficit físico también se considera el déficit visceral: afecciones a las funciones y las estructuras de órganos internos del cuerpo (corazón, pulmones, páncreas, hígado, riñones, piel, etc.).

2. Discapacidad mental

Es la que se puede derivar de una enfermedad mental, la que tiene factores bioquímicos y genéticos.

Entre las enfermedades mentales que derivan en una discapacidad psicosocial temporal o permanente, se encuentran: la depresión mayor, el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad, el trastorno de pánico, el estrés post-traumático, la esquizofrenia y el trastorno esquizoafectivo [6].

2.1 Discapacidad del neurodesarrollo

Es un término que se utiliza para todas aquellas discapacidades que se originan en el tiempo del desarrollo, generalmente durante los primeros 18 años de vida de la persona.

​​Es considerada como un tipo de discapacidad mental y se caracteriza por presentar limitaciones en áreas relevantes de la vida, tales como el lenguaje, la movilidad, el aprendizaje, el autocuidado y la vida independiente.

Últimamente se ha considerado dentro de la discapacidad del neurodesarrollo al Trastorno del Espectro Autista (TEA), “un trastorno de origen cerebral que afecta el comportamiento, la comunicación y las destrezas sociales de una persona” [7].

2.1.1 Discapacidad intelectual

El déficit que da origen a esta discapacidad se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, que se manifiestan en habilidades adaptativas conceptuales, sociales y prácticas.

Se considera dentro de las discapacidades del neurodesarrollo, por lo que comienza antes de los 18 años (es decir, durante el período del desarrollo) [8].

3. Discapacidad sensorial

Se produce a raíz de un déficit de alguno de los sentidos. Los más representativos son la visión y la audición.

Las barreras de contexto y la discapacidad

En la actualidad, el concepto de discapacidad mejor aceptado es el propuesto por la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).

Esta clasificación considera la discapacidad como un término genérico que engloba las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones para la participación. Además, indica los aspectos negativos de la interacción entre el individuo y el contexto.

Los factores contextuales (ambientales y personales) interactúan constantemente con las personas con discapacidad física. Por esto, el contexto es un determinante clave para definir la discapacidad, ya que puede actuar ya sea como facilitador o bien como barrera para la realización de las actividades de la vida diaria y la participación de la persona en diferentes escenarios [9].

En este sentido, las barreras de contexto son factores que obstaculizan la participación y el desarrollo de las personas, por cuanto impactan directamente tanto el funcionamiento de los órganos y las estructuras corporales, como la realización de las actividades de la vida diaria y en el desempeño social.

En la actualidad, estas son algunas de las barreras más usuales a las que se enfrentan las personas con discapacidad:

  • Barreras actitudinales: Son las más comunes y contribuyen al desarrollo de otro tipo de barreras. Los ejemplos típicos corresponden a estereotipos en los que se da por hecho que las personas con discapacidad no están sanas, que tienen mala calidad de vida, etc. En esta categoría también se incluyen los prejuicios y la discriminación.
  • Barreras comunicacionales: Son las que enfrentan personas cuya discapacidad se relaciona con la audición, el habla, la lectura, la escritura o el entendimiento, y que, por lo tanto, utilizan mecanismos alternativos para comunicarse. Estas barreras se pueden dar a diario, tanto en los medios de comunicación como en las relaciones sociales, y se manifiestan en letras ilegibles, sonidos inaudibles, ausencia de subtítulos o frases extremadamente largas y complejas de leer.
  • Barreras físicas: Se refiere a todo obstáculo en el entorno estructural que dificulte, impida o bloquee el desplazamiento o acceso de una persona a un espacio. Por ejemplo, locomoción pública sin rampas, ascensores o espacios para sillas de ruedas, televisión sin intérprete de lengua de señas o subtítulos, etc.
  • Barreras sociales: Son las condiciones sociales en las cuales las personas nacen, crecen, viven, aprenden, trabajan y envejecen. Estas pueden generar barreras para las personas con discapacidad principalmente por la vinculación que existe entre discapacidad y pobreza.

¿Qué organismos regulan la discapacidad en Chile?

El SENADIS o Servicio Nacional de la Discapacidad fue creado por mandato de la Ley 20.422 que establece normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de personas con discapacidad. Esta normativa fue publicada en el Diario Oficial el 10 de febrero de 2010.

La misión del SENADIS es promover el derecho a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad, fomentando su inclusión social y contribuyendo al pleno disfrute de sus derechos. Además, busca eliminar cualquier forma de discriminación fundada en la discapacidad, a través de la coordinación del accionar del Estado y la ejecución de políticas, programas e iniciativas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

¿Cómo se acredita la discapacidad?

>>Tenemos un artículo más reciente sobre cómo acreditar la discapacidad en Chile que incluye una infografía explicativa. ¡Revísalo si quieres saber más!<<

Si bien la discapacidad es una realidad que existe independientemente del reconocimiento “oficial” de ella, certificar una situación de discapacidad permite al portador de la Credencial de Discapacidad acceder a distintos beneficios y contar con una base legal para exigir adaptaciones de accesibilidad.

La acreditación de la discapacidad está a cargo de la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN).

Por otra parte, el registro de las personas con discapacidad está a cargo del Servicio de Registro Civil e Identificación, organismo que administra el Registro Nacional de la Discapacidad. En este se reúnen los antecedentes de todas las personas que han sido declaradas con discapacidad.

El trámite completo para certificar la situación de discapacidad consta de tres etapas. Sólo la primera exige al solicitante realizar gestiones activamente.

Etapa 1: Calificación de la Discapacidad

  1. Solicitar a una Entidad Calificadora de Discapacidad (generalmente COMPIN local) los 3 informes obligatorios que conformarán el expediente de calificación:
  2. Una vez levantados al menos los dos primeros informes, se debe ingresar la solicitud a COMPIN a través de dos vías:

a) Solicitud remota
A través del sitio web https://compin.cerofilas.gob.cl/

      • Ingresar con RUT y Clave Única. Seleccionar la región y subcomisión que le corresponda según comuna.
      • Completar correctamente el formulario de ingreso.
      • Adjuntar el Biomédico-Funcional, el Informe Social y de Redes de Apoyo y el Informe de Valoración del Desempeño en Comunidad (en caso de no tenerlo el solicitante será citado por COMPIN para su aplicación).

B) Solicitud Presencial
Presentar los informes requeridos en la oficina de la COMPIN que corresponde según domicilio.

Etapa 2: Certificación de Discapacidad

A partir de este punto, no se requieren gestiones adicionales por parte del solicitante.

Una vez completado el expediente de calificación (Etapa 1), COMPIN realizará la certificación de discapacidad, la cual contempla:

  • Porcentaje de discapacidad
  • Grado global de discapacidad
  • Causa principal de discapacidad y secundarias, si las hubiera
  • Vigencia de la certificación
  • Existencia o no de movilidad reducida

Si la Certificación de Discapacidad es rechazada o si la propuesta de calificación es modificada, COMPIN notificará al solicitante, quien podrá apelar dentro de los 5 días hábiles posteriores a su notificación entregando los antecedentes que COMPIN solicite.

Etapa 3: Inscripción en el Registro Nacional de la Discapacidad

COMPIN envía al Servicio de Registro Civil e Identificación los antecedentes necesarios para inscribir al solicitante en el Registro Nacional de la Discapacidad, RND. Finalmente, el certificado y la Credencial de Discapacidad son enviados al domicilio del solicitante.

Encuentra más información sobre los procesos de calificación, certificación y registro de la discapacidad en la página del Servicio Nacional de la Discapacidad dedicada al tema.

Conclusiones

La discapacidad no es una característica de la persona, sino que se construye socialmente: es el resultado de la interacción de los déficits de las personas con las barreras del contexto. Una persona ciega sin la posibilidad de leer en braille tiene discapacidad, al igual que una persona con parálisis cerebral que no encuentra un baño adaptado o un niño con déficit intelectual sin acceso a educación inclusiva. Sin las barreras físicas o de la actitud, sólo hay déficits de las personas.

Las limitaciones físicas, psíquicas, sensoriales, intelectuales y del desarrollo son parte de lo que significa ser humano.

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