Siete mitos y prejuicios sobre trabajadores con discapacidad

Un paso importante para que el proceso de inclusión laboral sea efectivo en los equipos de trabajo y se transforme en una oportunidad real de desarrollo para la empresa, consiste en derribar mitos y prejuicios sobre personas con discapacidad, que pueden limitar y afectar su desempeño.

Para hacernos conscientes de aquello, a continuación presentamos y desmitificamos las principales apreciaciones erradas relacionadas con la entrada de personas con discapacidad al mundo laboral.

19. junio 2018

1) “Las personas con discapacidad tienen un bajo rendimiento laboral, son poco productivos”

Diversas experiencias, tanto en el ámbito público como privado, demuestran que los trabajadores con discapacidad pueden ser muy eficientes y eficaces en el desempeño de su trabajo, como cualquier persona. El foco no debe estar en el déficit, sino en un proceso de búsqueda y selección adecuado, que tenga en cuenta tanto los requerimientos y exigencias del puesto, como las posibilidades y limitaciones propias del candidato, así como, la correcta determinación de apoyos y ajustes razonables que hagan posible a la persona con discapacidad trabajar en igualdad de condiciones con los demás trabajadores.

2) “Mi empresa no es accesible para personas con discapacidad. No puedo hacer inversiones para adaptar la empresa o los puestos de trabajo”

No todas las personas con discapacidad requerirán adecuaciones. Otras serán poco significativas. Es frecuente observar que en la implementación de apoyos y ajustes razonables inciden más el desconocimiento o falta de información.

 3)  “El entorno de mi empresa puede ser peligroso para una persona con discapacidad”

Si el entorno de la empresa es peligroso, lo es para todos los trabajadores en igual medida. Se deberán implementar las medidas necesarias para trabajar en un entorno seguro para todos.

4) “Las personas con discapacidad faltan mucho debido a que se enferman reiteradamente”

Es importante saber que la discapacidad y la enfermedad son cosas distintas. Una persona con discapacidad no es una persona enferma, aunque puede enfermarse como cualquier otra persona. El estudio de la SOFOFA y OIT “Factores para la Inclusión Laboral de las Personas con Discapacidad” concluye que los trabajadores con discapacidad presentan menos rotación y menos ausentismo laboral.

 5) “Tengo dudas de que el resto del personal acepte e incluya a las personas con discapacidad”.

Los déficits son parte de la condición humana y la discapacidad no es algo que tienen algunas personas, sino un constructo social que limita la participación de las personas, al interactuar sus déficits con las barreras del contexto, ya sean físicas o de la actitud.

En Chile, 1 de cada 5 hogares tiene algún miembro de su familia con discapacidad y, la gran mayoría de nosotros experimentará, en sí mismo o en algún ser querido, la discapacidad, de manera permanente o transitoria, congénita o adquirida, de nacimiento o por la sola vejez. La inclusión de una persona con discapacidad es, realmente, la inclusión de todos y de cada uno.

6) “Tendré inconvenientes legales si quiero desvincular a una persona con discapacidad”

Si se implementaron los ajustes razonables exigidos por la Ley 20.422 y las causas de la desvinculación se encuentran conforme a las causales estipuladas por el Código del Trabajo y debidamente justificadas, no debiera haber inconveniente legal.

 7) “Los clientes pueden sentirse incómodos al tratar con personas con discapacidad”

Si la persona con discapacidad desarrolla bien sus funciones en un puesto acorde a sus competencias, no deberían existir quejas de parte de los clientes. Si bien no puede preverse la reacción de todos los clientes, la gran mayoría tiende a tener una mirada favorable y a apoyar este tip.